Métodos de estudo do interior terrestre directos e indirectos (XeoClip)

Métodos de estudo do interior terrestre directos e indirectos (XeoClip)

¡Hola gente de ciencia! ¡Hola! ¿Cómo sabemos lo que conocemos del interior terrestre? Es más, ¿Por qué es importante seguir investigando? Conocer la estructura y la composición de nuestro planeta nos permitiría entender su dinámica y su posterior evolución. Para llevar a cabo este estudio se desarrollaron diferentes métodos que son de dos tipos: directos e indirectos ¡Estad muy atentos a los siguientes minutos! Los métodos directos son los que se aplican cuando el material es accesible y se puede manipular. Entre los métodos de estudio directos se encuentra la observación de rocas superficiales, como las rocas del interior de las cordilleras que quedan expuestas tras siglos de erosión. Los volcanes expulsan a la superficie rocas, gases, lava y de su estudio se obtiene gran cantidad de información sobre lo que sucede en el interior de la Tierra. En las minas podemos extraer rocas y materiales que nos permiten medir el incremento de la temperatura con la profundidad. El problema es que la mina más profunda del mundo, la Tautona, en Sudáfrica, dedicada a la extracción de oro, tiene una profundidad de tan solo 4 Km Esto representa el 0,06 por ciento de la distancia al centro de la Tierra. Los sondeos se utilizan por ejemplo para la extracción de petróleo. El más profundo del mundo se halla en Siberia y llega hasta los 12 km de profundidad. Y por último, la espectrografía, la microscopía, y la difractometría de rayos X y otras técnicas de laboratorio nos permiten conocer la composición y estructura cristalina de los minerales... Y ... ¿Eso Xacobo? Pues ... ¡Ya ves! Aquí, tengo una sandía. Mira Adela, con todo, como bien decías, el conjunto de datos que aportan los métodos directos es insuficiente para conocer el interior de nuestro planeta. ¡Fijaos! Si la Tierra, fuese esta sandía que tengo aquí el alcance de los métodos directos para descubrir su interior, es tan reducido como emplear este pela patatas. Lo voy a hacer aquí. Como veis, no llego ni a la pulpa. Por lo tanto, el método empleado no es suficiente y necesitamos algo más para poder conocer su interior. ¿Vale? ¿Cómo qué? Pues... este cuchillo que tengo aquí. ¡Esto sí qué es una buena herramienta! ¿Veis? ¿A ver? ¡Hum! ¡Qué rico está el interior de la Tierra! ¡Si lo hubiera sabido el amigo Julio Verne! Los métodos indirectos, se aplican para obtener información de aquellos materiales del interior a los que no podemos llegar ni manipular directamente. Gracias a ellos, elaboramos hipótesis y deducimos características del interior de la Tierra a partir de datos de diversa naturaleza. Lo hacemos a partir del estudio de los meteoritos, de la energía térmica emitida, de las mediciones de gravedad, del magnetismo y sobre todo del estudio de las ondas sísmicas. ¡Sí! La mayoría de los meteoritos se formaron en la misma época en que lo hizo la Tierra, por lo que su análisis nos permite saber cual es, e inferir que elementos se encontrarán en capas más profundas y de ese modo saber cual es la composición media de la Tierra. El estudio geotérmico de la Tierra nos muestra que su interior conserva parte de la temperatura generada durante su formación, así como, la que procede de la desintegración de sus elementos radioactivos. Este calor se emite lentamente al exterior en forma del denominado flujo geotérmico, que se puede medir en la superficie terrestre. Aunque no es igual en todas las zonas del planeta, podemos hablar de aproximadamente 1ºC cada 33 metros en los primeros km de profundidad. Ah! Y también los estudios gravimétricos, que desarrollados hasta ahora, revelan que los materiales de mayor densidad producen anomalías gravimétricas positivas, es decir, algo superiores al dato teórico de la aceleración gravitatoria: G=9,8 m/s2 Los materiales más ligeros producen una anomalía gravimétrica negativa, es decir, por debajo de este valor. Esto nos permite detectar, desde la superficie, la presencia de rocas "más ligeras" de lo esperado en las profundidades del manto. La magnetografía es el estudio de la variación del campo magnético midiendo diferencias de dirección, intensidad e inclinación. El instrumento de medición empleado es el magnetómetro Estas anomalías nos dan pistas de la existencia de materiales metálicos o de acuíferos que hacen desviar las lineas del campo magnético terrestre. En rocas como el basalto que contienen magnetita se conserva el magnetismo original de cuando estas se formaron, lo que conocemos como paleomagnetismo. Esto nos indica donde estaba el polo norte magnético en diferentes momentos de la historia de la Tierra, incluso hace muchos millones de años. Sí, y para saber la edad de una roca podemos utilizar la datación radiométrica, siempre que entre sus minerales cuente con una cierta proporción de átomos radioactivos. Los átomos radioactivos son inestables y se transforman en átomos de un elemento diferente. Como esta transformación se produce a un ritmo conocido podemos hacer cálculos para hallar la edad del mineral y por lo tanto, la de la roca. Por último, hablaremos del método sísmico. Este procedimiento es el que más información aportó de la estructura del interior terrestre, con diferencia. Se basa en el estudio del comportamiento de las ondas sísmicas producidas durante los terremotos. Estas ondas sufren diferentes variaciones en su velocidad al viajar por el interior de la Tierra y atravesar las diferentes capas que la componen. Esto aporta mucha información a los científicos pero hablaremos de esto más adelante ya que tenemos todo un vídeo para tratar este tema. Hasta aquí lo que queríamos contaros en este vídeo. Parafraseando a Julio Verne en su libro: "Viaje al centro de la Tierra" "Por grandes que sean las maravillas de la naturaleza hay siempre razones físicas que pueden explicarlas" ¡Hasta pronto!

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